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La Fresneda 2 - Aboño 1 Con dos goles (Peladinho y Nacho) la Fresneda logró el ascenso a primera regional Un tanto del Aboño puso emoción hasta el último segundo Si nos hubieran dicho cuando nos estrenamos en el campo del San Francisco, allá en el lejano septiembre, que la última jornada iba a ser tal y como aconteció la tarde del 11 de junio, todos los que de alguna forma participamos, colaboramos y/o apoyamos al equipo regional habríamos firmado sin dudar: un día espléndido de sol, la piscina efervescente como sólo una soleada tarde de domingo de junio se pone, un rival deportivo que sólo quiso jugar a fútbol, la mayor cantidad de espectadores tras las vallas nunca vista (fuentes oficiales cifran en 1.000 el número de asistentes, mientras la directiva de la peña Moi dice haber sumado más de 10.000), goles, buen juego, deportividad, mucha emoción hasta el último instante y la guinda de un merecido ascenso a primera regional podría haber parecido un plan demasiado bonito para ser real. Pero así ha sido. En el campo grande del club, el de los ascensos, vivimos una fiesta en torno a nuestros bravos representantes del equipo regional, que arropados por cientos de seguidores lograron dar el último do de pecho para rematar una brillante campaña. Ver ahí cómo nuestros hijos, sobrinos, vecinos y/o amigos lograban alejar de sus piernas el temblor de la responsabilidad para vencer al Aboño, llenó de alegría y satisfacción tanto a los aficionados al fútbol como a muchos de los que normalmente permanecen ajenos a los asuntos del balón. Se jugaba el último encuentro de la temporada. La vuelta de la segunda y definitiva fase de la promoción. El ser o no ser. El resultado de la ida, uno a uno, lo dejaba todo en el aire, puesto que si bien partíamos con la ventaja de jugar en casa y de que el 0-0 nos clasificaba, con que ellos metieran un solo gol todo el esfuerzo y la ilusión de ascender habría ido a parar a la depuradora. La afición respondió como nunca, lo que por otro lado hace siempre. Poco importó que el míster hubiera dado claras instrucciones de no publicitar el decisivo encuentro (alegando malos farios y recuerdos de derrotas en las ocasiones en las que se había animado a los vecinos a acudir a apoyar a algún equipo), ni que el buen tiempo invitara a pasar el día en la playa. A las seis y cuatro minutos el colegiado pitó el inicio del partido con una gran entrada y en los momentos más emocionantes, cuando en la segunda mitad la Fresneda aguantaba la ventaja con 2 a 1 y los visitantes estaban volcados sobre la puerta local, era prácticamente imposible encontrar un hueco entre la multitud que se espachurraba tras las vallas de los dos lados del campo. Repetidas las numerosas acciones practicadas en anteriores ocasiones con buen resultado (entrar a tal hora, cantar la canción adecuada, llevar determinadas prendas de la buena suerte, etc.), la Fresneda salió con ganas de certificar la ventaja con un gol, y a punto estuvo de lograrlo en una internada de Delca rematada por Pela primero y después con una penetración y disparo de Chino, pero por otro lado, también el 11 de los de Aboño en una contra bien llevada por su equipo, puso a prueba a Toño con un remate casi a bocajarro que nuestro meta atajó. Con el paso de los minutos y el calor asfixiante el ímpetu de los locales bajó, alentado por el hecho innegable (por mucho que se quisieran mentalizar de ir a por la victoria) de que con cero a cero estábamos en primera. Así asistimos a unos cuantos minutos de dominio visitante, pero sin que la mayor posesión originara peligro para la Fresneda. Un buen trabajo defensivo mantuvo el marcador inamovible sin que tampoco el meta del Aboño pasara serios apuros. La segunda parte comenzó con la novedad de Adriano en el campo, jugador que a la larga resultó un eficaz revulsivo que con sus veloces galopadas contagió de energía a los verdes. Una y otra vez se iba de la defensa azul con rapidez hasta que en el minuto 20 ó por ahí la puso para que Peladinho le diera con la cabeza como él sabe hacer para que la bola vaya por donde no pueda llegar el portero. Golazo de nuestro pichichi que parecía traería la calma y aseguraría el ascenso, sobre todo cuando poco después otra buena combinación de los nuestros la remató Nacho con un disparo que se coló y puso el dos a cero en el marcador. Pero no iba a ser así de sencillo, porque a escasos minutos del gol de Nacho, un despiste en la zaga y portería fue aprovechada por un listo delantero del Aboño para marcar el dos a uno y con él meter de nuevo a los suyos en la eliminatoria, puesto que si lograban otro tanto serían ellos los que ascenderían a primera. Tuvimos que sufrir quince minutos de presión, nervios y emoción, con los de Gijón lanzados al ataque buscando el empate que les clasificaba, los nuestros encerrados en el área despejando balones y la afición pidiendo la hora hasta que por fin se escucharon los tres pitidos con los que arrancaron las celebraciones y la visita con ropa y sin gorro a la piscina de los componentes del equipo, cuerpo técnico, directiva, representantes de las peñas, familiares y también el espectador que esto escribe y que aún empapado se despide hasta la temporada que viene expresando mi agradecimiento por tener el placer de formar parte de tan cordial y amigable grupo. ENHORABUENA!!!!!!!!!!!!!!!!!
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